El demonio de Maxwell becomes a teacher

El profesor Maxwell es un maestro impredecible y puntilloso, un gran físico teórico y un poderoso demonio recién salido de la era Victoriana. Desde un principio, dejará muy claro que hay cosas que no tolerará en su clase. ¿Cómo ha ido a parar a un Colegio Americano? ¿Qué relación tiene con Mr. Oldman y su inesperado accidente? ¿Por qué está convirtiendo al bruto de Charlie en su ojito derecho? ¿De dónde emanan sus poderes? Todas estas y otras muchas preguntas quedan contestadas en un texto tan estimulante, científico y bilingüe como el propio maestro.

Novela bilingüe en español-inglés

Física. Educación y buenas costumbres. Aprendizaje de idiomas. Tolerancia a la diversidad.

27.487 palabras

Humor. Pandillas escolares. Relato de fantasía.

"Poco después de empezar el curso, un accidente hizo que nuestro profesor abandonara las clases. Cuando su sustituto apareció junto a la puerta del aula, todos nos llevamos un susto de muerte. ¿Eran cuernos, lo que asomaba en su frente? ¿Un rabo elástico y flexible, lo que escondía bajo aquella trasnochada levita? ¿Nos lo estábamos imaginando, o la piel del recién llegado resplandecía, roja y brillante como un camión de bomberos?

—¡Parece que el sustituto de Mr. Oldman ha comido mucho ketchup! —dijo Charles Finley, ahogando una risotada.

La clase fue inundada por un murmullo:

Do you see the same as I do? —preguntó Linda.

—¡Qué tío tan raro!

—Is that the Devil?

—I'm frightened —reconoció Bob.

“¿Es esto normal, o nos están gastando una broma?” me pregunté yo, simplemente. Llevaba muy poco tiempo en el Colegio Americano, e ignoraba si los demonios formaban parte del profesorado habitual.

—Sit down! —ordenó el recién llegado.

A grandes zancadas, como si en lugar de pisar el suelo volara, atravesó la clase, subió a la tarima y escribió en la pizarra:

Special course on theoretical, experimental and recreational physics.

Luego se giró a cámara lenta y, con una sola mirada, nos dejó congelados:

—That's right —sonrió.

Su voz era engolada, dulce y profunda como un trueno. Pero traté de no acobardarme y susurré al oído de mi vecino:

—Eso que ha escrito el profesor en la pizarra ¿entra en nuestro temario?

—If the teacher says so… eso me “timo”—contestó Alistair.

—¡Pues sí que va a saco!

Aunque era imposible que el extraño maestro hubiera escuchado una sola palabra de lo que acabábamos de decir, gritó de inmediato:

—I can hear everything. What's your name?

—Andrés Martínez —contesté.

And if you, Mr. Martínez, want to know my plans, then you'd rather stop talking and listen very carefully.

Viendo al diabólico personaje arquear una ceja y señalar su propia oreja, la sugerencia estuvo clara.

“Menudo encanto” pensé irónicamente.

—Here's a present for you —dijo el maestro.

Un cuaderno bastante grueso salió de la estantería que había junto a la pizarra y aterrizó sobre mi pupitre.

—Was that magic? —exclamó Alice.

—I'm sorry, but I'm a scientist, and that means that the word "magic" does not fit into my vocabulary at all —contestó el demonio, señalando que prefería definir aquel suceso como una de las muchas cosas extremadamente improbables, pero no imposibles, que podía hacer que ocurrieran en nuestra clase…"

El demonio de Maxwell becomes a teacher

Ediciones SM, 2007.

12 x 19 cm 158 p. 14 ilustraciones

ISBN: 978-84-675-1773-6

© texto e ilustraciones Gabriela Rubio