El genio en la hucha

Tres grandes temas —el consumo, la persecución de la sabiduría y la concreción de una vocación profesional— se entrelazan en esta novela de cuidada estructura, que suele hacer las delicias de quienes tienen la calma de sumergirse en una lectura de más de doscientas páginas.

Explica la historia de un niño que quiere ser piloto y está obsesionado por conseguir un simulador de vuelo, pero sus padres opinan que, para comprarlo, antes debe aprender a ahorrar. Cuando Federico encuentra una hucha habitada por un genio parlanchín cuyos consejos están destinados a dotar de auténtica sabiduría a su dueño, piensa que podrá conseguir el dinero con facilidad y se hará con ella sin tener en cuenta que, a veces, incluso los hombres más sabios cometen algún error.

Incluye sencillos conceptos matemáticos y grandes consejos para la vida

El consumo, la persecución de la sabiduría y el descubrimiento de una vocación profesional.

40.603 palabras

6 ediciones vendidas

A partir de 9 años

Novela fantástica de aventuras. Vida cotidiana. Humor. Crecimiento personal.

" Inteligente, brillante y divertido, el libro atrapa al lector desde el prólogo, e incluso le ofrece algunas claves para ir de compras. Lleno de milenarias frases sabias, El Genio en la Hucha también puede ser una endiablada tortura, como descubrirá el niño protagonista. Federico crecerá ante nuestros ojos al comprender qué es lo que quiere hacer de verdad. Pilotar aviones es hacer un camino (el suyo), aunque existen otros muchos, como demuestra de modo admirable Gabriela Rubio. "

Pep Brocal / Ilustrador, autor de cómics y guionista

" En primer lugar, me interesó que la hucha mágica fue fabricada bajo la forma de un genio de piel verde y ojos rasgados que recibió el nombre de Seu Cheu. En segundo lugar, para que no pudieran arrebatársela a su legítimo propietario, fue dotada de mecanismos de seguridad que garantizaron que nadie, aparte de Ming, fuera capaz de utilizarla. En tercer y último lugar me gustó cuando Seu Cheu acompañó a Ming hasta que fue muy viejo y juntos disfrutaron de muchas y variadas charlas, ante todo, un especial sentido del humor. Bueno, esta novela me ha parecido fantástica, yo también quisiera una hucha igual para pedirle deseos. "

Richard Anderson

" He pasado ratos muy entretenidos leyendo este libro, en algunos puntos increíble. "

Ignacio, 11 años / Termometroliterario.org

" Una divertida historia sobre la amistad y los hábitos de consumo. Una divertida novela que muestra el valor del ahorro. "

boolino.es

"«Veo que habéis hablado de mí —murmuró la hucha. Y aunque sus labios no se movieron, su mirada brilló de una manera intensa y peculiar—. ¿Qué queléis sabel?

Federico tomó la palabra:

—Ya sabemos que eres Mágico —dijo— pero, a parte de hablar con algunas personas, y dejarles que abran y cierren tu barriga…

—¿Puede —interrumpió Cloe— transformarse en otra cosa, cambiar de sitio o hacer que la gente le obedezca?

«¡A ti que te palece! —exclamó el Genio irritado— ¿Clees que estalía aquí, si pudiela hacel algo de eso?

—Dice que no —tradujo Federico.

—¿Y obedecer los deseos de tu amo? —dijo la niña.

«¡Pues clalo que no puedo!

Federico negó con la cabeza.

—¿Qué hay de otorgar la inmortalidad, transformar la piedra en oro, transportar a las personas en el tiempo…? —enumeraba Cloe.

«Pelo, ¿qué se ha pensado esta impeltinente? ¿Que soy un animal de cilco, o qué? Yo sólo soy una humilde y anciana hucha, con alguna que otla calactelística peculial…

—¿Cómo, por ejemplo? —preguntó ahora Federico.

«¿Te palece poco que pueda hablal? Pol cielto, y pala que lo sepas, mi nomble es Seu Cheu Chong. Pelo podeis llamalme Seu Cheu, que es mas coltito.

Federico informó a su amiga, y ésta lo saludó nuevamente diciendo:

—Encantada de conocerte, Seu Cheu.

«¡Pelota!», silbó la Hucha.

—El otro día también dijiste que podrías hacerme ganar mucho dinero ¿recuerdas? —tanteó entonces el niño.

«Si, tal y como plonostico, cumples con todos los lequisitos pala conveltilte en mi legítimo plopietalio, si.»

—¿Lequisitos? —preguntó él, sin acabar de comprender.

«Lequisitos, condiciones, calactelísticas…»

—¡Ah, “requisitos”! ¿Y cuáles son?

«A vel si me acueldo de todo —dijo el Genio—: Tenel ojos neglos, pelo lacio, complexion muy delgada, labios finos, once años, tles lunales en el dedo meñique del pie delecho y un caláctel, digamos, algo inmadulo, veleidoso y caplichosillo, —recitó.»

Aquello último, a Federico no le había hecho ninguna gracia: «¡yo no soy de esa manera!», estuvo a punto de exclamar. Pero en lugar de hacerlo, dejó que el Genio continuara con su explicación…"

El genio en la hucha

Ediciones SM, 2006

12 x 19 cm 224 p. 10 ilustraciones

ISBN: 978-84-675-1204-5

© Texto e ilustraciones Gabriela Rubio

Un genio nel salvadanaio

Ediciones Piemme, 2012

12 x 19 cm 272 p. 17 ilustraciones

ISBN: 978-88-384-9954-8

© Texto Gabriela Rubio

© Ilustraciones Barbara Bongini